Bienvenido

ATENCION: NO CREAS EN LA GUIA DE RELIGIONES PORQUE ESTAS SON PARTE DE LA GRAN RAMERA TU MAESTRO VIVE TU SIEMPRE LO PROFESAS ENTONCES USALO 1 JUAN 2.27 ES VERDADERO Y NO TENEIS NECESIDAD DE QUE NADIE OS ENSEÑE. EL EJÉRCITO INVENCIBLE. LA REVOLUCION PACIFICA POR LA LIBERTAD HUMANA HA COMENZADO. PRIMERA MISIÓN DIFUNDIR LA INFORMACIÓN POR LA LIBERTAD, UNETE A LA LUCHA

Bienbenidos a La Radio Jovenes Para Cristo

QUE PASA EN NUESTRO PLANETA

.

jueves, 18 de marzo de 2010

Armaduras Espirituales Verdad y Justicia‏


armadura completa

Armaduras Espirituales

Verdad y Justicia

 

EFESIOS 6 : 10 - 13

"Por lo demás,  hermanos míos,  fortaleceos en el Señor,  y en el poder de su fuerza. Vestíos de toda la armadura de Dios,  para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo. Porque no tenemos lucha contra sangre y carne,  sino contra principados,  contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo,  contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. Por tanto, tomad toda la armadura de Dios,  para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes".

Introducción

http://www.fotosdelamili.com/Images/firmes.jpg
Estad pues firmes

Nos habla de la firmeza en mantenernos en comunión con Dios.
Él nos da la seguridad de cubrirnos y protegernos contra todo ataque espiritual; pero está en nosotros, en nuestra firmeza y convicción de que permanecemos en Él, y Él en nosotros.

Podemos hablar de Verdad y Justicia,  pero muy difícil es llegar al perfecto significado que estas dos palabras tienen en esta cita Bíblica.
Merece que escudriñemos en los escritos de Pablo para conocer la amplitud a la que quiso llegar.
Evidentemente ambos se refieren a  poder, protección, salvación y justificación.
Ceñidos vuestros lomos con la Verdad
Antiguamente cuando un pueblo o país entraba en guerra,  los hombres que tenían edad para combatir, dejaban todo lo que estaban haciendo, tomaban sus armas y se “ceñían los lomos”.

 

Era una forma de preparar sus vestiduras para la exigencia del combate.

No había uniformes especiales como ahora.
Se colocaban un cinto ancho de cuero que le cubría de la cintura para arriba, hasta debajo de las axilas; o sea, toda la parte de la espalda que se conoce como lomos. Toda la vestimenta diaria era  suelta, era necesario  sujetarla  con ese cinto para permitir la libertad de  movimientos propios de la batalla.

Tomando esta semejanza, se nos dice que cuando nacemos de nuevo seremos objeto de ataques   toda la vida. Porque ya no estamos en el bando del enemigo. Ya no tenemos “su protección”. Ahora nosotros somos sus enemigos y nos tenemos que preparar  para esos ataques  espirituales  a la que estaremos sometidos.




En nuestro diario vivir, también nosotros andábamos “sueltos”, “libres”, por eso Dios,  ni bien nos transformó en sus hijos, y nos cubre como con un escudo para resistir a los dardos de nuestros enemigos espirituales, quienes utilizarán todos los recursos posibles por recuperarnos.
Iremos comprendiendo a través de este Capítulo, que no será con nuestra fuerza que resistiremos al ataque del maligno. Pero sí fortaleciéndonos con el gran poder del Señor.
Este enemigo es precisamente el “padre de la mentira”; y estos son fundamentalmente sus dardos.
Por lo tanto nuestra resistencia la haremos primeramente basados en  LA VERDAD.


JUAN 8.31 Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; 32 y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.


La Verdad Armadura

Este primer elemento de la Armadura, simboliza la protección de Dios sobre nuestras vidas, contra toda mentira y engaño
Como el cinto cubre los lomos, podría entenderse que existen ataques que vienen del lado donde no vemos; de atrás. Son argumentos engañosos que tratan de quebrar nuestra confianza, modificando la Palabra.
No hace falta dar ejemplos de ello porque bien sabemos de qué manera trabajan los espíritus engañosos para cambiar, quitar o añadir Palabras de las Escrituras

Las dudas sobre el entendimiento de la Palabra, hay que traerlas a la luz. Nunca debemos quedarnos con dudas, porque son semillas malignas.


La Verdad  de la que estamos hablando, es:
- La que Cristo personifica  Yo soy la Verdad  (JUAN 1:17)
-
y algo que trajo. La gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo”  (JUAN 14:6)
El Apóstol Pablo nos habla de la verdad que está en Cristo, y no lo que nosotros creemos como “nuestra verdad”; Podemos creer que nuestros razonamientos e intenciones son verdaderos. Pero si no están basados en la Verdad en Cristo, son  vulnerables ante cualquier ataque.
Jesús por alguna razón nos dijo  que Él era la Verdad.

Es posible que nuestros conceptos de verdad sólo tengan que ver con todo lo contrario a la mentira y a la falsedad.
Pero, “vivir en verdad”, significa un perfeccionamiento continuo que nos permita permanecer en Su presencia, sin importar las circunstancias.
¿No es verdad que todos nosotros en algún momento para evitar algún daño propio o ajeno, hemos echado alguna “mentira piadosa”?
Así se comienza, y si no se frena, nos debilitamos y terminamos siendo mentirosos compulsivos. Seguramente alguien conoce personas que mienten por mentir; sin necesidad.
Es posible que no nos demos cuenta, porque lo venimos haciendo desde hace mucho tiempo, pero hasta cuando estamos cantando una alabanza, levantando las manos podemos distraernos y  estar pensando en lo que vamos a comer cuando salgamos de la iglesia.


¿Cómo corregimos esto?
Hay muchas formas de hablar  acerca de la verdad, pero por su reiterada mención de los escritos de Pablo, podemos asegurar que la Verdad a la que se refiere es la del Poder del Evangelio. Este es el poder que Dios nos ha dado para que no nos sorprenda, ni siquiera nuestra distracción.
Los que vivimos(HACEDORES DE LA PALABRA) cubiertos por el poder del Evangelio y andamos en luz, no sólo hablaremos la verdad, sino que también viviremos por ella; y de esa manera podremos resistir al diablo, no dándole lugar en nosotros.
Otro concepto, no despreciable, es ceñirse de la verdad en sentido de integridad.
De una u otra forma debemos tener presente que TODO LO HACEMOS EN EL PODER DE SU FUERZA.


La Justicia

símbolo de justicia

La Justicia de la  que está hablando el Apóstol Pablo,  no es (según el pensamiento griego), una virtud imprecisa, sino una relación personal con Dios, e implica fidelidad.

(ROMANOS 5.1), En consecuencia, ya que hemos sido justificados mediante la fe, tenemos paz con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo

(ROMANOS 8:1)
"Por lo tanto, ya no hay ninguna condenación para los que están unidos a Cristo Jesús
 
(1ª JUAN 3:9)Ninguno que haya nacido de Dios practica el pecado, porque la semilla de Dios permanece en él; no puede practicar el pecado, porque ha nacido de Dios
El concepto de poder divino está claramente presente en esta escritura
Pablo escribe que la razón por la que el evangelio puede describirse como poder de Dios tiene que ver con el hecho de que revela la justicia divina. Por lo tanto, se presenta la justicia de Dios como divino poder.
El don de la justicia de Dios en el creyente  derrota por completo al enemigo.
Dicha justicia, a su vez, transforma la vida.
El resultado de haber experimentado la justicia divina es una vida recta.

En muchos pasajes esta justicia equivale al nuevo modo de vivir que nace de la fe en Cristo. Esta vida cristiana es verdadera.
No es una vida recta según leyes morales o tradiciones. No sólo se refiere a nuestro comportamiento exterior sino a todas las áreas de nuestro ser.
Se trata de un poder que es provisto por Dios para nuestras vidas, siendo obedientes a sus Palabras.

(ROMANOS 1:16,17)
"Porque no me avergüenzo  del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego

“Porque en el evangelio la Justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Mas el justo por la fe vivirá

A partir de haber nacido de nuevo, el cristiano no puede vivir de cualquier manera, sino de la única que le permitirá vivir protegidos por Dios.



Esta  Coraza de Justicia  no la compramos en ningún comercio de antigüedades. No podemos fabricarla nosotros según algún modelo. No la podemos pedir,  ni dar prestada.

Esta coraza
es de Dios y la coloca Él, cuando vivimos en Él.
Y la mantiene cuando permanecemos  en Él.
Permitir que esta Coraza de Justicia nos sea colocada por  Dios, es tarea de cada creyente, en forma personal.


El Apóstol  Pablo nos dice en su 2ª Carta a los Corintios Cap. 6:3-7:

“No damos a nadie ninguna ocasión de tropiezo, para que nuestro ministerio no sea vituperado; antes bien, nos recomendamos en todo como ministros de Dios, en mucha paciencia, en tribulaciones, en necesidades, en angustias; en azotes, en cárceles, en tumultos, en trabajos,desvelos, en ayunos;
EN PUREZA, EN CIENCIA, EN LONGANIMIDAD, EN BONDAD, EN EL ESPÍRITU SANTO, EN AMOR SINCERO, EN PALABRA DE VERDAD, EN PODER DE DIOS, CON ARMAS DE JUSTICIA A DIESTRA Y A SINIESTRA


El concepto religioso de creer que cumplimos con Dios cuando asistimos o hacemos alguna labor para la iglesia, queda totalmente depreciado con estas Palabras del Apóstol.
Y esta manera de vivir, nos asegura que no le dejamos ni la menor fisura por la que el enemigo pueda entrometerse en nuestra vida.




Juan 8
LA JUSTICIA Y LA VERDAD QUE DEBEMOS DE APLICAR


 1 Pero Jesús se fue al monte de los Olivos,
 2 y muy de mañana volvió al templo. Todo el pueblo venía a él, y sentado les enseñaba.
 3 Entonces los escribas y los fariseos le trajeron una mujer sorprendida en adulterio; y poniéndola en medio,
 4 le dijeron: --Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en el mismo acto de adulterio.
 5 Ahora bien, en la ley Moisés nos mandó apedrear a las tales. Tú, pues, ¿qué dices?
 6 Esto decían para probarle, para tener de qué acusarle. Pero Jesús, inclinado hacia el suelo, escribía en la tierra con el dedo.
 7 Pero como insistieron en preguntarle, se enderezó y les dijo: --El de vosotros que esté sin pecado sea el primero en arrojar la piedra contra ella.
 8 Al inclinarse hacia abajo otra vez, escribía en tierra.
 9 Pero cuando lo oyeron, salían uno por uno, comenzando por los más viejos. Sólo quedaron Jesús y la mujer, que estaba en medio.
 10 Entonces Jesús se enderezó y le preguntó: --Mujer, ¿dónde están? ¿Ninguno te ha condenado?
 11 Y ella dijo: --Ninguno, Señor. Entonces Jesús le dijo: --Ni yo te condeno. Vete y desde ahora no peques más.1
 12 Jesús les habló otra vez a los fariseos diciendo: --Yo soy la luz del mundo. El que me sigue nunca andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.2
 13 Entonces los fariseos le dijeron: --Tú das testimonio de ti mismo; tu testimonio no es verdadero.
 14 Jesús respondió y les dijo: --Aun si yo doy testimonio de mí mismo, mi testimonio es verdadero, porque sé de dónde vine y a dónde voy. Pero vosotros no sabéis de dónde vengo ni a dónde voy.
 15 Vosotros juzgáis según la carne, pero yo no juzgo a nadie.
 16 Y aun si yo juzgo, mi juicio es verdadero; porque no soy yo solo, sino yo y el Padre que me envió.
 17 En vuestra ley está escrito que el testimonio de dos hombres es verdadero.
 18 Yo soy el que doy testimonio de mí mismo, y el Padre que me envió también da testimonio de mí.
 19 Entonces le decían: --¿Dónde está tu Padre? Respondió Jesús: --Ni a mí me conocéis, ni a mi Padre. Si a mí me hubierais conocido, a mi Padre también habríais conocido.
 20 Estas palabras habló Jesús enseñando en el templo en el lugar de las ofrendas; y nadie le prendió, porque todavía no había llegado su hora [de su arresto y juicio].
 21 Luego Jesús les dijo otra vez: --Yo me voy, y me buscaréis; pero en vuestro pecado moriréis. A donde yo voy, vosotros no podéis ir.
 22 Entonces los judíos decían: --¿Será posible que se habrá de matar a sí mismo? Pues dice: "A donde yo voy, vosotros no podéis ir."
 23 Él les decía: --Vosotros sois de abajo; yo soy de arriba. Vosotros sois de este mundo; yo no soy de este mundo.
 24 Por esto os dije que moriréis en vuestros pecados; porque a menos que creáis que yo soy, en vuestros pecados moriréis. [Si en el día de su visitación usted no cree la palabra y la luz en su corazón que razona con usted para que haga el bien, usted continuará en el mal y morirá en sus pecados.]
 25 Así que le decían: --Tú, ¿quién eres? Entonces Jesús les dijo: --Lo mismo que os vengo diciendo desde el principio.
 26 Muchas cosas tengo que decir y juzgar de vosotros. Pero el que me envió es verdadero; y yo, lo que he oído de parte de él, esto hablo al mundo.
 27 Pero no entendieron que les hablaba del [juicio del] Padre.
 28 Entonces Jesús les dijo: --Cuando hayáis levantado al Hijo del Hombre, entonces entenderéis que yo soy, y que nada hago de mí mismo; sino que estas cosas hablo, así como el Padre me enseñó.
 29 Porque el que me envió, conmigo está. El Padre no me ha dejado solo, porque yo hago siempre lo que le agrada a él.
 30 Mientras él decía estas cosas, muchos creyeron en él.
 31 Por tanto, Jesús decía a los judíos que habían creído en él: --Si vosotros permanecéis en [obediencia a] mi palabra [enseñanzas y mandamientos que hemos oído], seréis verdaderamente mis discípulos;
 32 y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.3
 33 Le respondieron: --Somos descendientes de Abraham y jamás hemos sido esclavos de nadie. ¿Cómo dices tú: "Llegaréis a ser libres"?
 34 Jesús les respondió: --De cierto, de cierto os digo que todo aquel que practica el pecado es esclavo del pecado.4
 35 El esclavo no permanece en la casa para siempre; el Hijo sí queda para siempre.
 36 Así que, si el Hijo os hace libres, seréis verdaderamente libres.5
 37 Sé que sois descendientes de Abraham; no obstante, procuráis matarme, porque mi palabra [enseñanzas oídas] no tiene cabida en vosotros.
 38 Yo hablo de lo que he visto estando con el Padre, y vosotros hacéis lo que habéis oído de parte de vuestro padre [el diablo].
 39 Respondieron y le dijeron: --Nuestro padre es Abraham. Jesús les dijo: --Puesto que sois hijos de Abraham, haced las obras [de obediencia en fe] de Abraham.
 40 Pero ahora procuráis matarme, hombre que os he hablado la verdad que oí de parte de Dios. ¡Esto no lo hizo Abraham!
 41 Vosotros hacéis las obras de vuestro padre. Entonces le dijeron: --Nosotros no hemos nacido de fornicación. Tenemos un solo padre, Dios.
 42 Entonces Jesús les dijo: --Si Dios fuera vuestro padre, me amaríais; porque yo he salido y he venido de Dios. Yo no he venido por mí mismo, sino que él me envió.
 43  ¿Por qué no comprendéis lo que digo? Porque no podéis oír [con los oídos de sus almas] mi palabra [habladas por el Espíritu de Dios].
 44 Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y queréis satisfacer los deseos de vuestro padre. Él era homicida desde el principio y no se basaba en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de lo suyo propio habla, porque es mentiroso y padre de mentira. [El espíritu de todo hombre es hijo de Satanás hasta que el espíritu es destruído por el Señor, y el Señor gobierna en el corazón de ese hombre, él es de su padre el diablo. El Señor sólo gobierna en el corazón y el alma purificada.]
 45 Pero a mí, porque os digo la verdad, no me creéis.
 46 ¿Quién de vosotros me halla culpable de pecado? Y si digo la verdad, ¿por qué vosotros no me creéis?
 47 El que es de Dios escucha las palabras de Dios. Por esta razón vosotros no las escucháis, porque no sois de Dios.6 [Mis ovejas oyen mi voz. Todo aquel que es de la verdad oye mi voz. Juan 10:27,18:37]
 48 Respondieron los judíos y le dijeron: --¿No decimos bien nosotros que tú eres samaritano y que tienes demonio?
 49 Respondió Jesús: --Yo no tengo demonio. Más bien, honro a mi Padre, pero vosotros me deshonráis.
 50 Yo no busco mi gloria; hay quien la busca y juzga.
 51 De cierto, de cierto os digo que si alguno guarda [recuerda y obedece] mi palabra [y mandamientos], nunca verá la muerte para siempre.
 52 Entonces los judíos le dijeron: --¡Ahora sabemos que tienes demonio! Abraham murió, y también los profetas; y tú dices: "Si alguno guarda [obedece] mi palabra [y mandamientos], nunca gustará muerte para siempre."
 53 ¿Eres tú acaso mayor que nuestro padre Abraham quien murió, o los profetas quienes también murieron? ¿Quién pretendes ser?
 54 Respondió Jesús: --Si yo me glorifico a mí mismo, mi gloria no es nada. El que me glorifica es mi Padre, de quien vosotros decís: "Es nuestro Dios."
 55 Y vosotros no le conocéis. Pero yo sí le conozco. Si digo que no le conozco, seré mentiroso como vosotros. Pero le conozco y guardo [obedezco] su palabra [y mandamientos].
 56 Abraham, vuestro padre, se regocijó de ver mi día. Él lo vio y se gozó.
 57 Entonces le dijeron los judíos: --Aún no tienes ni cincuenta años, ¿y has visto a Abraham?
 58 Les dijo Jesús: --De cierto, de cierto os digo que antes que Abraham existiera, Yo Soy.7
 59 Entonces tomaron piedras para arrojárselas, pero Jesús se ocultó y salió del templo.



JUSTICIA Y VERDAD
_______________________________________
1 Todos hablan de cómo Jesús es tan perdonador; es verdad, ¡pero después del perdón él dice: no peques más!
A la adúltera: Ni yo te condeno. Vete y desde ahora no peques más. Juan 8:11
Al que fue sanado: He aquí, has sido sanado; no peques más, para que no te ocurra algo peor. Juan 5:14
Eso peor que podía ocurrir es llamado Infierno.
La cristiandad no tiene idea de cómo ser libre del pecado, y pretende que es imposible.
Pero Jesús dijo: ¡No peques más! ¡Arrepiéntanse o perezcan! [perder su alma]

Ahora mucha gente no puede creer que Jesús quiso decir "perfecto" cuando dijo: Sed perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto, Mat 5:48; pero ¿acaso Jesús no está diciendo lo mismo cuando dice: no peques más?

 Yo soy la luz del mundo. El que me sigue nunca andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida. La promesa por seguir a Jesús es salir de la oscuridad, caminar en la luz, tener la luz de la vida; esto es ser restaurados a la vida de Dios, exactamente la vida que Adán y Eva perdieron en el Edén; como Dios les había dicho que ellos por cierto morirían, y murieron a la vida de Dios, ya que después vivieron en la vida de Satanás. Pero así se cumple la gloriosa promesa, que Dios restauraría al hombre otra vez a la vida de Dios — y esta es nuestra oportunidad, al creer en la Luz, que ilumina a todos los hombres, por medio de la obediencia a esa luz, podemos llegar a ser hijos de la Luz, restaurados a la luz de la vida, la vida de Dios, restaurados a la imagen espiritual de Dios.

El hombre caído está en la oscuridad espiritual.


No puede ver a través de los ojos de Dios, lo cual es ver por la luz de Dios. En la oscuridad, tropezamos, andamos a tientas, y adivinamos lo que es bueno y lo que es malo. Lo mejor que podemos hacer es escoger la alternativa menos mala, y cada uno de nosotros ve y escoge de manera diferente, basado en nuestras experiencias acondicionadas. Cuando somos restaurados a la luz de la vida por Jesús, vemos por medio de su luz, caminamos por su espíritu, somos inspirados por Sus pensamientos, Sus palabras, Sus obras. En todas las situaciones, vemos perfectamente la exacta obra noble que se debe hacer, oímos la palabra noble y perfecta que se debe decir — somos unidos con el espíritu de Dios, y él proporciona la dirección y la energía para hacer su voluntad. Entramos en el reino de Dios dentro de nosotros en nuestras conciencias; estamos en su presencia continuamente, contemplando su gloria en el rostro de Cristo Jesús. Sus inspiraciones se reciben con gozo obediente; Su voluntad será hecha, en la tierra como en el cielo. Caminamos en el servicio glorioso a Dios disfrutando la santidad, mientras estamos en la tierra. Cristo Jesús es nuestro verdadero Señor, a quien servimos continuamente, a quien obedecemos continuamente, a quien alabamos continuamente, a quien adoramos continuamente; esto es tener la luz de la vida.
 ¿Libres de qué?
 si el Hijo los hace libre, ustedes son verdaderamente libres.
Jesús ha repetido esto para darlr énfasis. Él realmente los puede hacer libres del pecado. Pero usted debe creer que es posible que este poder sea liberado. Además de las escrituras que gritan este mensaje de esperanza, este sitio web tiene el testimonio de hermanos que han  experimentado esta libertad del pecado y estan en proceso de purificacion.

El que es de Dios escucha las palabras de Dios.

Por esta razón vosotros no las escucháis, porque no sois de Dios. Mucha gente piensa que esto sólo se aplica a los judíos, con la creencia de que ellos son un tipo particular de personas impías. Pero esto se aplica a los hombres de todas las naciones; porque, a menos que el hombre haya sido enseñado por el Espíritu de Dios, no puede reconocer cuando alguien habla palabras e ideas provenientes del Espíritu de Dios. El Espíritu de Dios tiene que enseñarle al hombre las cosas espirituales lentamente, cambiendo su manera de ver la vida, descubriendo la verdad. Pero el hombre natural no acepta las cosas que son del Espíritu de Dios, porque le son locura; y no las puede comprender, porque se han de discernir espiritualmente. 1 Cor 2:14. Hasta que el Espíritu de Dios le muestre al hombre sus pecados, el hombre natural no está conciente de la profundidad de su esclavitud del pecado; esta es la función básica del Espíritu Santo, el Consolador: cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio. Juan 16:8. Y cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad. Juan 16:13.

 Jesús dijo: Antes de que Abraham fuera, Yo soy.

Lamentablemente, la mayoría de los cristianos no saben que Jesús creó los cielos y la tierra, antes de aue él viniera a esta tierra como un hombre.
El pueblo de Israel, todos en Moisés fueron bautizados en la nube y en el mar. Todos comieron la misma comida espiritual. Todos bebieron la misma bebida espiritual, porque bebían de la roca espiritual que los seguía; y la roca era Cristo. 1 Cor 10:2-4. Y esto fue mucho antes que Cristo viniera en la carne; Cristo era y es la roca eterna, y el fundamento de muchas generaciones, tanto antes como después de su venida en la carne.



Júzgame oh Dios,
y defiende mi causa



ENCOMIENDA AL SEÑOR TU CAMINO

Y CONFÍA EN ÉL Y ÉL HARÁ.
EXHIBIRÁ TU JUSTICIA
COMO LA LUZ

Es Importante Para Este Ministerio tu Comentario

http://2.bp.blogspot.com/_A26cIysUsfA/S7nXIZhh_II/AAAAAAAAAL4/OzKs5lA3qoE/S640/blog.jpg